Nuestro artista: Modernismo, arte y arquitectura: Josep María Jujol

Nuestro artista: Modernismo, arte y arquitectura: Josep María Jujol

¿Quién es Josep María Jujol?

Retrato  de  Josep Maria Jujol
Josep Maria Jujol

Josep Maria Jujol nació en Tarragona en 1879. Su padre, que era maestro, fue trasladado a Gracia cuando Josep Maria tenía nueve años, y un poco más tarde se instalaron en Barcelona. En 1897 comienza a estudiar arquitectura, terminando la carrera en 1906. Compaginaba las clases con su trabajo en los estudios de Antoni Maria Gallissà, José Font y Gumà y Antoni Gaudí. Siempre fue un estudiante aplicado, tanto en bachillerato como en la universidad, donde fue galardonado con el premio al alumno más distinguido del último curso de carrera, otorgado por el Ayuntamiento de Barcelona.

Se casó a los 48 años con Teresa Gibert, y su luna de miel a Roma fue el único viaje que el arquitecto realizó fuera de Cataluña.

La habilidad de Jujol para los trabajos manuales y artesanales hacían que él fuera el único miembro de su equipo. Trabajaba en solitario todos los aspectos ornamentales de sus edificios.

Jujol en los albores de la Guerra Civil: de catedrático al ostracismo

A pesar de intentar obtener encargos oficiales y trabajar durante un tiempo como arquitecto municipal de Sant Joan Despí, su forma de entender la arquitectura -más dependiente de convicciones personales y su propia sensibilidad e imaginación que de movimientos colectivos o reglados- le fue alejando de las instituciones. La propia religiosidad de Jujol chocaba con el clima pre guerra civilista, lo que le supuso ser apartado de sus cargos en la Escuela de Arquitectura (donde fue catedrático) y de la Escuela de Trabajo.

Desde el fin de la Guerra hasta su muerte en 1949, Jujol tuvo graves problemas económicos y sólo obtenía pequeños encargos de ámbito religioso.

¿Qué hizo Josep María Jujol para ser un genio?

Jujol es considerado un artista total porque no sólo ejerció de arquitecto, sino también de escultor, diseñador (de mobiliario, imágenes religiosas, botellas…), dibujante y decorador.

Como estrecho colaborador de Gaudí, Jujol realizó las cerámicas de la fachada de la Casa Batlló y del banco y el techo de la sala hipóstila del Parque Güell; trabajó en la Casa Milá en la forja de las barandillas, los pilares y los techos de escayola; y pintó algunos de los recubrimientos de las paredes de la Catedral de Palma de Mallorca. Siempre fue considerado un colaborador excepcional del maestro, que confiaba plenamente en él y le dejaba absoluta libertad creativa. Es a partir de la colaboración Gaudí-Jujol, iniciada hacia 1904-05, que el universo gaudiano se expande, buscando nuevas formas y figuras de carácter más abstracto e incluso surrealista.

Una creación modernista única

Torre de la Creu (Sant Joan Despí, 1913-16): es uno de los pocos edificios de nueva planta creados por Jujol. Su planta se compone de cinco cilindros, dos de los cuales son las escaleras de las dos viviendas. También se conoce como Casa de los Huevos por las formas ovoides de su cubierta. Las referencias a la Naturaleza son evidentes en todo el edificio; las formas caprichosas y los colores luminosos lo convierten en algo muy especial. En 1966 se sustituyó el revestimiento de vidrio (que Jujol había recogido de una fábrica cercana) por gresite y se unificaron las viviendas.

Surrealismo y Barroco… sí, Jujol lo hizo posible


Can Negre (Sant Joan Despí, 1915-30) es la adaptación jujoliana de una masía del siglo XVII. La fabulosa fachada es una mezcla entre barroco y surrealismo, donde los dos colores principales se derraman al igual que dos líquidos de diferentes densidades. Así parecen que flotan los elementos-ventanas sobre las opacas puertas, mientras que los vanos de la galería (casi serliana) se abren etéreos en la parte superior.

El interior no desmerece en absoluto. El lujo no se encuentra en los materiales -al contrario, muchos son reciclados-, si no en la profusión de detalles y formas en las que Jujol hace un alarde de imaginación.

La Sagrada Familia de Josep María Jujol

Iglesia de Vistabella (Vistabella, Tarragona, 1918-23). También de nueva planta, y construida sin mano de obra especializada y con materiales modestos, como los muros hechos con piedras de los campos próximos y ladrillo. Cabe destacar el juego de volúmenes a distintas alturas que crecen hacia la torre.

Casa Planells (Avenida Diagonal, 332. Barcelona, 1923). Situada sobre un pequeño solar en la esquina con la calle Sicilia, la sinuosa Casa Planells apura al máximo el reducido espacio. Ha tenido distintos usos a lo largo de su historia, y en el interior cabe destacar los trabajos de forja y los pavimentos.

¿Por qué la obra de Jujol les gustará a los niños?

He de reconocer que para mi Jujol ha sido un descubrimiento reciente, por lo que he podido aprender sobre él prácticamente a la vez que mis hijos. Y, la verdad, es que nos ha gustado mucho, tanto por las referencias al mundo orgánico, animal… Parece que su arquitectura flota sobre el mar o bien surge entre los árboles, integrándose en la naturaleza y el paisaje que la rodea.

Sus edificios parecen sacados del mundo de los sueños o de las hadas. Los colores, tan vibrantes y llamativos, combinados con esas formas ondulantes y los increíbles detalles (¡por todas partes!) nos transportan a una especie de reino mágico en el que es fácil dejar volar nuestra imaginación.

¿Conoces la técnica del trencadís?

Jujol elevó la técnica del trencadís -los revestimientos cerámicos realizados a partir de fragmentos de platos, copas, azulejos- a una modernidad desconocida hasta entonces. Sus formas, alejadas de patrones geométricos tradicionales, y el uso sorprendente del color se adelantan varios años a los trabajos de artistas dadaístas y surrealistas. Basta comparar cualquiera de sus trabajos con los de otros arquitectos modernistas – como Wagner en la Secession vienesa con los edificios de viviendas de la Linke Wienzeile o Gaspar Polo en la Casa Llagostera de Cartagena- para darnos cuenta que las actuaciones de Jujol van mucho más allá.

El uso de materiales de desecho, tales como útiles de labranza, somieres desvencijados, fragmentos de cerámica y vidrio, e incluso cabezas de muñecas, convierten a Jujol en un maestro del reciclaje. En estos momentos en el que nos planteamos qué hacer con el exceso de residuos que generamos puede ser interesante mostrarle a los niños cómo se desenvolvían los artistas hace casi 100 años.

Si queréis saber más del magnífico Jujol

Flores, Carlos. Gaudí, Jujol y el Modernismo catalán. Aguilar. Madrid, 1982.

Llinàs Carmona, José y Jordi Sarrà. Josep Maria Jujol. Taschen. Colonia, 2007.

Minon, Edgardo. Drac, cuéntanos del Modernismo. Konnemann. 2003. 

2019 marcó el 140 aniversario de su nacimiento, y se celebraron una serie de actividades para reconocer y difundir su memoria y legado artístico. El programa se llamaba Año Jujol 140, y lo organizó Sant Joan Despí (Barcelona).

**Quiero agradecerles a @paorosalesg, @bobbigomes, @aliicia_guillen, @barnalover, y @pura.salceda la cesión de algunas de sus fotos de Instagram para ilustrar esta entrada.**

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